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No le tenga miedo a la experiencia. Le va a fascinar. Además si usted sigue leyendo esto va a aprender cómo. Lo primero que debe saber es que el sentido del gusto y el olfato están conectados íntimamente (De ahí el hecho de que lo que nos huele bien nos sabe mejor). Luego debe enterarse de que el café es una bebida capaz de presentar más de ochocientos sabores y aromas, dependiendo de muchos factores, como su método de cultivo, su variedad, el lugar donde se produce, cómo se le tuesta, etc.

No se confunda, todo esto solo hace más rica la experiencia que está a punto de vivir. La clave está en la práctica. Si se da la oportunidad y tiene frente a usted distintas variedades de café pida una taza de cada una y prepárese para cruzar el umbral de sus percepciones hacia un universo casi infinito.

Acerque su taza y perciba ese vapor que emite sensualmente. Como ya le dije, todo lo que saboreamos está determinado por lo que olemos así que simplemente está anticipando a su paladar lo que está a punto de sentir. Ahora asegúrese de que la temperatura sea la adecuada y tómese un pequeño sorbo de la bebida. Lo primero que sentirá será que su lengua y paladar se seca tras el paso de la bebida. A esto se le conoce como acidez. El café más ácido ha crecido a más altura. Pero si se ha tostado mucho la pierde.

Fíjese en el líquido. Se suele pensar que el café es una bebida ligera, pero el buen café tiene una gama de texturas. Tome su cuchara y observe cómo resbala sobre ella. Un café con más consistencia demorará en abandonar la superficie. Esto se debe a los aceites y las sustancias que lo componen y se denomina cuerpo. Su lengua puede deleitarse con estas cualidades al igual que el metal de la cuchara. Tome otro sorbo y compare los tres factores anteriores. La relación que tienen entre sí es lo que se conoce como sabor.

Cuando el líquido haya pasado al interior de su sistema quedará todavía una cualidad más: el retrogusto. Esta es la sensación inmediata que se siente luego de tragarlo. Algunos cafés se desarrollan justo en este punto, dándole toda una gama de sensaciones. Muchas veces puede sentir un sutil cosquilleo o incluso sentir cómo el sabor la bebida se endulza en este punto antes de desaparecer.

Ahora lo más importante: disfrute de toda la experiencia junto con un familiar, un amigo o su pareja. Compartan sus opiniones y deléitense con sus descubrimientos y pareceres. Inmediatamente después tome otro sorbo o simplemente pida una taza de alguna otra variedad y repita el proceso a placer.

Felicitaciones: ha dado un primer paso en el infinito mundo de la cata del café.